Es evidente que entre empresarios y el Gobierno está pactada una lucha en varios niveles. Y tal parece, por el tiempo que lleva el enfrentamiento, que se trata de una lucha sin tiempo. Esta lucha no es de ahora. Data de los días de las reformas fiscales sometidas por el Gobierno al Congreso Nacional. Pero ahora, cuando el Gobierno luce cansado, agotado y cuando muchas de sus políticas alegres hacen agua, el enfrentamiento se ha recrudecido y la intensidad aumenta con el correr de los días. Los temas están claros: las políticas eléctricas están fracasadas, la corrupción acogota e irrita a la población, el endeudamiento crece y bulle la alegría del gasto público y aumenta el prebendalismo burocrático. HD

0 comentarios: on " "
Publicar un comentario