.::Ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente o servil .::.

Cuchicheando!!!


!Cuántos golpes!


!Ofrézcome! Cuentan que tres presuntos militares dirigidos por Karim Abu-nabaa, novio de Nicol, la hija mayor del presidente Leonel Fernández, le dieron tremenda golpiza al abogado Gustavo Mejía Ricard.


Se explicó que Abu-nabaa le adeuda la mitad del costo de un automóvil marca Ferrari a un cliente del doctor Mejía Ricard. Con el propósito de saldar la deuda, deudor y abogado acordaron reunirse en las oficinas de los padres del joven, ubicadas en calle Rafael Augusto Sánchez.


Resulta que Abu-nabaa se presentó al lugar citado hora y media después, incluso, en ropa de dormir. El doctor Mejía Ricard le reprochó la tardanza al joven, y a cambio recibió improperios y una andanada de palabras impublicables.


No quedó ahí la cosa, dicen que Abu-nabaa se dirigió a su vehículo, sacó una metralleta, y la emprendió a tiros contra Mejía Ricard, quien salvó la vida milagrosamente.


Mientras el abogado recogía del suelo casquillos de balas para presentarlos como pruebas de la agresión, se acercaron los tres supuestos militares, espalderos de Abu-nabaa, y lo golpearon.


Abu-nabaa ha sido requerido por los tribunales en dos fechas distintas, y no se ha presentado. El fiscal tampoco se ha molestado en buscarlo. Ahora está citado formalmente para este jueves, ¿Irá o no?


Sigue y sigue Inespre


A los encargados de los puestos de ventas populares en todo el país, en la administración de Hipólito Mejía (2000-2004), el Inespre les debe alrededor de RD$50 millones de prestaciones labores, dinero que todavía los pobres hombres y mujeres no han podido conseguir que se les desembolse.


El antiguo director del Inespre, José Francisco Peña Guaba, les ofreció pagarle el 65% de la deuda y los trabajadores no aceptaron. Ahora viene el nuevo incumbente y el quieres entregar apenas el 20% ¿Y entonces?


Los trabajadores se fueron por lo legal y un tribunal falló a su favor, en dos ocasiones y ni así han recibido si dinero. ¡Por Dios!


Sólo cobraron los trabajadores de Baní y San Cristóbal, y fue porque aceptaron RD$5 millones, de unos RD$24 que les correspondía. ¡Que barbaridad! DH