Acudir al endeudamiento externo ha sido práctica común virtualmente entre todos los gobiernos dominicanos.
Se trata de una tendencia que causa preocupación entre los ciudadanos que ven con impotencia como se compromete el destino del país.
Cuando Rafael Leonidas Trujillo asumió la presidencia de la República en el 1930, encontró que los dominicanos tenían una deuda con el gobierno de los Estados Unidos.
El 19 de julio del 1947, el tirano entregó el cheque número 263,706 por el monto de nueve millones doscientos setenta y un mil ochocientos cincuenta y cinco dólares estadounidenses con cincuenta y cinco centavos. Con esta suma saldó la deuda externa de los dominicanos y garantizó la autonomía absoluta de la nación. El peso dominicano creado por él llegó a estar a la par con el dólar americano.
Sin embargo, Trujillo se vio en la necesidad de tomar en 1955 un préstamo de US$18.0 millones. La tendencia siguió hasta llegar a los US$161.0 millones.
El gobierno del doctor Joaquín Balaguer llevó la deuda a US$1,353. millones en el 1978.
La llegada al Estado del presidente Jorge Blanco la disparó a US$3,810 millones en el 1986.
Cuando Balaguer regresa al poder (1986-1996), decide suspender el pago de este compromiso, lo que produjo serios problemas al país e incrementó la deuda a US$3,900 millones. El mandatario tuvo que negociar y tomar la suma de US$ 378.11 millones.
El gobierno de Leonel Fernández encontró en el año 1996 la deuda en US$3,994 millones, dejándola en el año 2000 en US$3,676 millones. La disminuyó en US$300 millones de dólares.
Bajo el alegato de que República Dominicana era una de las naciones menos endeudadas, el gobierno de Hipólito Mejía acudió a los bonos soberanos, por un valor de US$1,100 millones.
El Gobierno actual del Presidente Fernández ha variado lo que fue la temática de su primera gestión. En lugar de reducir la deuda, la ha aumentado.
Un país recurre a recursos externo cuando sufre déficit en sus ingresos internos. Lo que más ha presionado para esto ha sido la caída en las exportaciones y el costo de la factura petrolera.
El 16 de agosto del 2004, Fernández criticó fuertemente el endeudamiento.
“¿Qué grandes razones se presentaron en nuestro país para que en tan breve lapso esa deuda fuese incrementada de manera tan impresionante? ¿Qué causas obligaron a que así se produjese?”, preguntó entonces.
Sin embargo, es evidente que el elemento que más ha favorecido a esto en el país es cuando un Gobierno tiene un congreso a su favor.
Actualmente se discute en el Congreso la posibilidad de un préstamo de mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional-FMI-. Se estima que, en suma total, este compromiso podría llegar a los US$13,000 millones en los próximos cuatro años.
Si al compromiso internacional se le suma la deuda del Banco Central con el sector privado doméstico, el Gobierno tiene una deuda de US$19,454.8 millones. Este monto representa un 43% del PIB.
Definitivamente esto compromete el futuro nacional y constriñe el Presupuesto afectando renglones sensibles como la educación, la salud y los servicios básicos del país.
Lo peor de todo es que estos recursos, que son tomados bajos diversos argumentos, terminan diluyéndose de forma misteriosa. Al final de la jornada no hay una inversión que asegure tanto el capital como la generación de los intereses que se tornarán en carga pesada para la economía dominicana.
Fernández ha decidido seguir el trayecto del endeudamiento alocado. Si logra mayoría en las elecciones congresuales, hay muchas posibilidades de que, incluso, supere al partido blanco en esta tendencia. S. Santana/CD
Se trata de una tendencia que causa preocupación entre los ciudadanos que ven con impotencia como se compromete el destino del país.
Cuando Rafael Leonidas Trujillo asumió la presidencia de la República en el 1930, encontró que los dominicanos tenían una deuda con el gobierno de los Estados Unidos.
El 19 de julio del 1947, el tirano entregó el cheque número 263,706 por el monto de nueve millones doscientos setenta y un mil ochocientos cincuenta y cinco dólares estadounidenses con cincuenta y cinco centavos. Con esta suma saldó la deuda externa de los dominicanos y garantizó la autonomía absoluta de la nación. El peso dominicano creado por él llegó a estar a la par con el dólar americano.
Sin embargo, Trujillo se vio en la necesidad de tomar en 1955 un préstamo de US$18.0 millones. La tendencia siguió hasta llegar a los US$161.0 millones.
El gobierno del doctor Joaquín Balaguer llevó la deuda a US$1,353. millones en el 1978.
La llegada al Estado del presidente Jorge Blanco la disparó a US$3,810 millones en el 1986.
Cuando Balaguer regresa al poder (1986-1996), decide suspender el pago de este compromiso, lo que produjo serios problemas al país e incrementó la deuda a US$3,900 millones. El mandatario tuvo que negociar y tomar la suma de US$ 378.11 millones.
El gobierno de Leonel Fernández encontró en el año 1996 la deuda en US$3,994 millones, dejándola en el año 2000 en US$3,676 millones. La disminuyó en US$300 millones de dólares.
Bajo el alegato de que República Dominicana era una de las naciones menos endeudadas, el gobierno de Hipólito Mejía acudió a los bonos soberanos, por un valor de US$1,100 millones.
El Gobierno actual del Presidente Fernández ha variado lo que fue la temática de su primera gestión. En lugar de reducir la deuda, la ha aumentado.
Un país recurre a recursos externo cuando sufre déficit en sus ingresos internos. Lo que más ha presionado para esto ha sido la caída en las exportaciones y el costo de la factura petrolera.
El 16 de agosto del 2004, Fernández criticó fuertemente el endeudamiento.
“¿Qué grandes razones se presentaron en nuestro país para que en tan breve lapso esa deuda fuese incrementada de manera tan impresionante? ¿Qué causas obligaron a que así se produjese?”, preguntó entonces.
Sin embargo, es evidente que el elemento que más ha favorecido a esto en el país es cuando un Gobierno tiene un congreso a su favor.
Actualmente se discute en el Congreso la posibilidad de un préstamo de mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional-FMI-. Se estima que, en suma total, este compromiso podría llegar a los US$13,000 millones en los próximos cuatro años.
Si al compromiso internacional se le suma la deuda del Banco Central con el sector privado doméstico, el Gobierno tiene una deuda de US$19,454.8 millones. Este monto representa un 43% del PIB.
Definitivamente esto compromete el futuro nacional y constriñe el Presupuesto afectando renglones sensibles como la educación, la salud y los servicios básicos del país.
Lo peor de todo es que estos recursos, que son tomados bajos diversos argumentos, terminan diluyéndose de forma misteriosa. Al final de la jornada no hay una inversión que asegure tanto el capital como la generación de los intereses que se tornarán en carga pesada para la economía dominicana.
Fernández ha decidido seguir el trayecto del endeudamiento alocado. Si logra mayoría en las elecciones congresuales, hay muchas posibilidades de que, incluso, supere al partido blanco en esta tendencia. S. Santana/CD
0 comentarios: on "El PLD podría superar los demás gobiernos endeudando al país"
Publicar un comentario